Si la ciencia se hiciera únicamente para quedarse en los laboratorios, artículos o cubículos de los investigadores, no alcanzaría todo su potencial transformador.

La divulgación científica es clave para convertir el conocimiento complejo en algo comprensible, inspirador y cercano para toda clase de públicos.

Pero, ¿cómo lograr una comunicación científica efectiva en todos los ámbitos?

Comunicar la ciencia también es hacer ciencia

Durante la Reunión Anual 2025 de la UGM, se llevó a cabo la mesa redonda “Lo que sabemos y lo que falta por investigar: Necesidades y retos en la divulgación de las geociencias”, donde especialistas en comunicación de diversas entidades de la UNAM compartieron estrategias, experiencias y desafíos para acercar el conocimiento a la sociedad.

 

Dr. Manuel Suárez Lastra, DGDC-UNAM

“Llevar la ciencia más allá del laboratorio también transforma la forma en que la entendemos.”

Dr. Manuel Suárez Lastra, DGDC-UNAM

 

El doctor Manuel Suárez Lastra, director general de Divulgación de la Ciencia, destacó los esfuerzos por acercar la ciencia al público mediante ferias, juegos, talleres y contenidos en redes sociales con un enfoque participativo y divertido.

El reto: traducir lo complejo con empatía

En representación de la doctora Ana María Soler, la maestra Catalina Armendáriz Beltrán subrayó que el desafío más grande es transmitir temas complejos de forma accesible y atractiva:

El reto es crear experiencias que nuestras audiencias vivan y comprendan, con empatía y sensibilidad hacia los distintos públicos.”

Catalina Armendáriz

 

Divulgar también es gestionar conocimiento

Desde el Instituto de Geografía, Marco Miramontes enfatizó la importancia de institucionalizar la comunicación científica dentro de los organigramas universitarios.

Destacó el caso del Geoparque Mundial de la UNESCO Mixteca Alta, donde la divulgación se convierte también en gestión científica y colaboración entre habitantes y académicos.

La divulgación no solo comunica, también construye puentes de conocimiento entre la ciencia y la comunidad.”  Marco Miramontes

Una ciencia incluyente y con rostro humano

Mónica Ramírez Calderón, del Instituto de Geociencias, llamó a diseñar actividades adaptadas a cada grupo de edad y contexto cultural. Resaltó que la ciencia debe comunicarse de forma justa, inclusiva e intercultural, respetando las creencias y lenguas de las comunidades.

La comunicación de la ciencia tiene que ser empática y respetuosa; no podemos imponer nuestra forma de pensar.”

 Mónica Ramírez Calderón

Mónica Ramírez Calderón, Instituto de Geociencias

Más allá del aprendizaje: cambiar actitudes

Jesús Aceves Romero, del Instituto de Geología, recordó que la divulgación no busca un aprendizaje formal, sino una transformación más profunda:

Lo que se pretende es un cambio de actitud hacia las ciencias, hacerlo de una forma entretenida, divertida y capaz de romper paradigmas.”

Jesús Aceves

Jesús Aceves, Instituto de Geología

Yoalli Hernández, Instituto de Ciencias de la Atmósfera

Hacia una comunicación científica con base sólida

Finalmente, Yoalli Hernández Marmolejo, del Instituto de Ciencias de la Atmósfera, subrayó la falta de estudios sobre comunicación pública de la ciencia y la necesidad de políticas que fortalezcan el área.

Propuso la creación de oficinas especializadas y la colaboración entre instituciones como pasos esenciales para avanzar.

La mesa, moderada por Manuel Suárez Lastra y Karina G. Oropeza Estrada, dejó claro que la ciencia no termina en el laboratorio: comienza verdaderamente cuando se comparte, se comprende y se transforma en conocimiento útil para la sociedad.

Karina G. Oropeza Estrada, DGDC-UNAM