Más que un homenaje a una trayectoria científica, la Jornada académica en honor al Dr. Yuri Tarán realizada el pasado 29 de mayo en el Instituto de Geofísica fue un reconocimiento a la huella que el doctor Yuri Tarán ha dejado en generaciones de investigadores, estudiantes y colaboradores. Entre anécdotas de campo, historias de amistad y recuerdos de expediciones en algunos de los volcanes más remotos del mundo, colegas de México y del extranjero destacaron no sólo sus aportaciones a la geoquímica volcánica, sino también su calidad humana, su generosidad como mentor y su pasión por el trabajo científico

Los doctores José Luis Macías y Yuri Tarán

Creó una escuela

El evento fue presidido por el doctor José Luis Macías Vázquez, director del Instituto, quien señaló que el doctor Yuri Tarán creó “una escuela de jóvenes académicos y académicas que aún hoy continúan trabajando con nuestros volcanes. Hay muchos de tus estudiantes distribuidos en distintas instituciones del país investigando sobre volcanes”. Cerró su participación agradeciendo todas las contribuciones que hizo el investigador, tanto en la formación de recursos humanos como en el conocimiento de los volcanes mexicanos.

Matar al maestro

El doctor Dimitri Rouwet, investigador del Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología (INGV) de Italia, recuperó parte de su historia de vida junto al doctor Tarán, quien lo aceptó como estudiante de maestría y doctorado. Señaló que gran parte de su formación como vulcanólogo se debe a su mentor, quien le enseñó la rigurosidad del trabajo de campo y la importancia de la interpretación de los datos. Gracias a esa mentoría, el doctor Rouwet logró desarrollarse profesionalmente e iniciar una carrera científica con estudios en el volcán Poás, en Costa Rica, y posteriormente en el volcán Kawah Ijen, en Java. Con ello decidió especializarse en el estudio de los lagos cratéricos. Para cerrar su participación, el investigador señaló que la guía que recibió le permitió “matar a los papás para ser independiente”.

El respeto como forma de trabajo

Por su parte, la doctora Teresa Pi, técnica académica del Instituto de Geología, relató su experiencia como alumna del doctor Yuri. Recordó que, durante una situación complicada en su proceso doctoral, fue gracias al apoyo de Tarán que logró concluir su investigación y presentar su trabajo en 2004 en Goldschmidt, en Copenhague. La doctora Pi destacó que, a pesar de ser una persona de pocas palabras, siempre “me trató con respeto, aceptó mi manera de trabajar y antes de cualquier asesoría me preguntaba cómo estaba yo y mi familia. Yo claramente se lo agradezco”, concluyó.

El doctor Yuri Tarán en trabajo de campo

Erupción del volcán de Colima

Al tomar la palabra, el maestro Juan Carlos Gavilanes Ruiz, profesor e investigador en riesgos y desastres de la Universidad de Colima, relató el proceso eruptivo del volcán de Fuego de Colima. Explicó que gracias a la guía del doctor Yuri Tarán, se estableció una metodología de muestreo para realizar los análisis geoquímicos necesarios en el volcán de Colima. Así se identificó, a partir del verano de 1997, un aumento gradual asociado a la contribución de magma profundo: “En una reunión internacional sobre el volcán de Colima, Yuri Tarán señaló que venía una erupción efusiva un año antes de que ocurriera. En noviembre de 1998 inició la erupción con una velocidad de crecimiento de las más rápidas observadas”, comentó. Finalmente, Gavilanes concluyó que “la gran contribución de Yuri fue demostrar que la herramienta geoquímica es valiosa en el monitoreo volcánico”.

Probablemente uno de los más grandes geoquímicos de gases volcánicos

Al inicio de su intervención, el doctor Loïc Peiffer, investigador del CICESE Unidad La Paz, recordó que una de las grandes contribuciones de Yuri Tarán fue identificar “la composición isotópica distintiva entre el oxígeno y el hidrógeno de los condensados fumarólicos e introducir el término ‘agua andesítica’, reconocido desde entonces en volcanes de todo el mundo”. Además, recordó que la revista Bulletin of Volcanology publicó un número especial dedicado a Tarán por su trayectoria en la geoquímica de fluidos volcánicos. El doctor Peiffer cerró con un mensaje de agradecimiento: “Gracias a Yuri estamos conectados internacionalmente”.

Llegar a lo inaccesible

El doctor Robin Campion, investigador del Instituto de Geofísica, recordó que conoció al doctor Yuri Tarán poco después de llegar a México en 2012 y que, desde entonces, participó con él en diversas campañas científicas en volcanes de México y del extranjero. Entre las más destacadas se encuentran las realizadas en las remotas islas Kuriles, entre Rusia y Japón, y una expedición al volcán Damavand, en Irán. Además de los resultados científicos obtenidos, destacó la filosofía de trabajo impulsada por Tarán: explorar lugares poco estudiados y de difícil acceso para generar nuevo conocimiento.

Gracias a Yuri aprendí la importancia de llegar a lo inaccesible para descubrir cosas nuevas”

Dr. Robin Campion

Filosofía de vida basada en la colaboración

El doctor Salvatore Iguanggiato del National Institute of Geophysics and Volcanology, Palermo, Italia recordó que su colaboración con Yuri Tarán comenzó en 1998, a partir de un proyecto binacional entre México e Italia sobre el bloque de Jalisco. Desde entonces compartieron campañas de campo en Colima, Popocatépetl, El Chichón, Tacaná, Cerro Prieto, Kamchatka y otras regiones volcánicas de México y el extranjero, que dieron origen a 26 publicaciones científicas: “Más allá de los resultados académicos, transformó el trabajo científico en una filosofía de vida basada en la colaboración, la amistad y el compromiso con el conocimiento”, afirmó. Entre las anécdotas que más recuerda está “una campaña en el Tacaná, en un pueblo llamado Agua Caliente. Yuri hacía el desayuno, pero un día lo estuvimos esperando, pero no llegaba. Lo encontramos repartiendo el desayuno a 6 o 7 niños que estaban sentados alrededor de la mesa, eso nos habla de su calidad humana”.

Los doctores Salvatore Iguanggiato y Yuri Tarán

Es importante preguntar siempre

Durante su intervención, la doctora Agnes Mazot, investigadora de Earth Sciences New Zealand, recordó sus años de formación con el doctor Yuri Tarán como espacios de reflexión donde la pregunta “¿por qué?” no solo fue protagonista de análisis académicos, también dio vida a una broma: el Libro de los ¿Por qué?, la cual terminó entre risas y con un planteamiento: “es importante preguntar siempre y más cuando estás buscando tratar de entender”. Aunado a ello, la investigadora recordó una enseñanza de Yuri: “los datos son valiosos, tenemos que guardarlos y son más importantes que nosotros”. Finalmente cerró su participación con dos comentarios: “es importante respetar a los estudiantes, ayudarlos a crecer, a hacer investigaciones, a entender la lógica de por qué hacemos esos estudios y eso lo hace Yuri.”

Los doctores Loic Peiffer y Yuri Tarán

Ciencia y arte para comprender los volcanes

La artista visual y cineasta Tania Ximena compartió cómo su encuentro con Yuri Tarán transformó su trayectoria profesional. Aunque provenía del ámbito de las artes visuales y no de la vulcanología, tuvo la oportunidad de integrarse a campañas de campo en el Tacaná y El Chichón, donde encontró un espacio de diálogo entre el arte y la ciencia. Recordó que, gracias a la apertura de Yuri y de su equipo, pudo acercarse al estudio de los volcanes desde una perspectiva cinematográfica, experiencia que dio origen a proyectos documentales sobre las comunidades afectadas por la erupción de 1982. La artista cerró su participación con la presentación de un video que reunió algunas de las entrevistas realizadas durante su trabajo de campo.

Una trayectoria científica que ha dejado huella

La doctora Patricia Jácome Paz, investigadora del Instituto de Geofísica, discípula de Yuri Tarán y organizadora del homenaje, señaló que “el doctor Yuri Tarán es uno de los geoquímicos más influyentes en el estudio de fluidos volcánicos e hidrotermales a nivel internacional, cuya trayectoria científica ha dejado una profunda huella en la vulcanología, la geoquímica y las ciencias de la Tierra en México y el mundo”.

Es un gran amigo

El evento concluyó con las palabras del doctor Vladimir Kostoglodov, investigador del Instituto de Geofísica y amigo de Yuri desde hace más de 30 años. Recordó cómo se conocieron en 1995 y cómo, desde entonces, construyeron una amistad que trascendió el ámbito profesional e involucró también a sus familias: “Les juro que este hombre es un gran amigo, confiable en todas las circunstancias de la vida. Lo único que no me gusta es que cuando le llamas siempre pregunta: ‘¿Qué quieres?’. Pero es su costumbre”, concluyó entre risas. La Jornada académica en honor al Dr. Yuri Tarán mostró no sólo la relevancia científica de Yuri Tarán, sino también su impacto humano y formativo en varias generaciones de vulcanólogos.